miércoles, 13 de diciembre de 2006

Nieto con Cojones


El entonces teniente Pinochet Molina saliendo de la catedral San Marcos, el día de su matrimonio con Bernardita Peralta.

¿Quien es el nieto que salio en defensa de la memoria de su abuelo homónimo el General Augusto Pinochet Ugarte?

El capitán Augusto Cristián Pinochet Molina (33 años) nació el 24 de abril de 1973 y es el mayor de cinco hijos del primer matrimonio de Augusto Pinochet Hiriart con María Verónica Molina.

Con 19 años ingresó a la Escuela Militar en 1992 de la cuál egresó en 1996 siendo su abuelo Comandante en Jefe del Ejército, tras lo cuál fue destinado al regimiento de Caballería Blindada N.o 4 "Coraceros".

En esa unidad participó en una ceremonia de homenaje del arma al general Pinochet, realizado en abril de 1997 donde con el grado de subteniente y como comandante de un tanque T-41 le entregó un presente. "Espero que mi nieto siga en esta carrera que quiero tanto, por eso me emocionó cuando me entregó la vainilla de un cañón", reconoció el ex gobernante en aquella oportunidad.

En esos años también realizó un curso de paracaidismo militar de especialización.

Su cercanía a su abuelo -con quién solía conversar temas de historia- lo llevó a Londres, donde lo visitó en 1999 cuando éste estaba detenido.

El 2001, haciendo un giro en su carrera profesional, Pinochet Molina ingresó a estudiar a la Academia Politécnica Militar.

EN ARICA

En julio de ese mismo año se casó con Bernardita Peralta -ex Miss 17 y modelo- en Arica, donde estuvo destinado dos años en el entonces Fuerte Azapa.

Pero el matrimonio fue de corta duración. La pareja se separó a los pocos meses, sin tener hijos, y algunos años después se anuló.

El 2005 egresó de la Academia Politécnica con el grado de Ingeniero Politécnico Militar con la especialidad en sistemas con mención en Comunicaciones, carrera de gran complejidad cuyo título es reconocido por el Colegio de Ingenieros de Chile.

Reconocido por sus pares como un oficial criterioso y tranquilo, se encuentra actualmente destinado a la jefatura de Informática y Computación dentro del Ejército.

Fuente: http://www.estrellaarica.cl/prontus4_nots/site/artic/20061213/pags/20061213031341.html

Pasajes de Discursos de sus Nietos

Durante los oficios con los honores militares de la ceremonia fúnebre del general (R) Augusto Pinochet U. fue el de su nieto homónimo: el capitán de Ejército Augusto Pinochet Molina quien en su intervención hizo una férrea defensa de su abuelo y del régimen militar y de su triunfo frente al marxismo.

Aqui parte del audio del discurso

En medio de aplausos, dijo que:

"quizás sea esa misma mirada fue lo que lo convirtió en uno de los líderes más prominentes de su época, a nivel mundial, un hombre que derrotó en plena Guerra Fría al modelo marxista, que pretendía imponer su modelo totalitario, no mediante el voto, sino más bien, derechamente por el medio armado".

Al tiempo que agregó que su abuelo:

"fue un hombre de temple especial, forjado en una época muy particular y difícil de la humanidad (...) un hombre patriótico, leal a su país y a su historia".

El joven capitán afirmó que su abuelo había sido:

"un luchador, un visionario y un gran patriota que supo dirigir los destinos de su pueblo en momentos de gran peligro, evitando siempre el sufrimiento innecesario, pero nunca transando los valores fundamentales de la patria".

Por ello criticó los procesos judiciales en su contra por responsabilidad de:

"magistrados que buscaban más renombre que justicia".

Augusto Pinochet III fue el tercero de los nietos en hablar. Lo precedieron Rodrigo García y María José Martínez. La hija de Jacqueline Pinochet recordó "esos ojos claros y tiernos, esa sonrisa que llenaba cualquier espacio", y los valores aprendidos de su abuelo, como ser:

"siempre humilde y nunca soberbio y altanero, a amar, a no dejar que nos consumiera el odio".

La joven destacó que gracias a su abuelo, aprendió:

"que la vida se sostiene en la gente que nos rodea, y no en los bienes materiales".

María José Martínez destacó también:

"tal multitud que ha venido a despedirte, no puedo dejar de recordar a tantos chilenos que al igual que nosotros, escuché llamarte 'tata'. Nos sentimos orgullosos de compartirte con aquellos que te sienten y te llaman así".

Con la voz entrecortada, continuó con un:

"gordito, no sabes lo que daríamos por no haberte perdido, por darte un abrazo apretado, por tenerte siempre cerca. Hoy, con tu partida, queremos decirte que es sólo tu cuerpo el que no estará presente para el abrazo, porque siempre estarás vivo para nosotros".

La joven motivó un caluroso aplauso al decir que:

"confiamos que con tu partida y nuestro dolor se calmen las pasiones; pero ten certeza que, cualquiera sea la circunstancia, llevar tu apellido siempre será nuestro mayor orgullo".

En segundo lugar, habló el hijo de Lucía Pinochet, Rodrigo García, quien destacó la estrecha relación que por veinte años cultivó con el fallecido general, y recordó el día en que éste sufrió un atentado, momentos que ambos compartieron.

"También agradezco a tan valientes y leales hombre que nos protegieron ante el abierto destino que nos prepararon unos pocos",

(Dijo el joven con la voz quebrada.)

García continuó su discurso dirigiéndose a su fallecido abuelo:

"Viste crecer a tu familia, a tus hijos y tus nietos, al igual que a tu querido Chile (...) En este triste día, abuelo, no estamos solos, miles de personas están junto a nosotros para despedirte".

También en medio de aplausos, el joven terminó sus palabras destacando que

"nosotros, chilenos todos, somos tu legado y vivimos en un nuevo Chile, el Chile que deseabas para nosotros, por eso, como tu lo dirías ¡Viva Chile!".

martes, 12 de diciembre de 2006

BIOGRAFIA AUGUSTO PINOCHET UGARTE



Abanderado de la Escuela de Infantería 1940 Don Augusto Pinochet Ugarte, hijo de Don Augusto Pinochet Vera y de la Sra. Avelina Ugarte Martínez, nació en Valparaíso el 25 de noviembre de 1915.

Sus estudios primarios y secundarios los realizó en el Seminario San Rafael de Valparaíso, en el Instituto de Quillota (Hermanos Maristas), en el Colegio de los Padres Franceses de Valparaíso y en la Escuela Militar, a la que ingresó en el año 1933.

Tras cuatro años de estudios egresa de la Escuela Militar con el grado de Alférez de Infantería, siendo destinado a la Escuela de esa Arma ubicada en la ciudad de San Bernardo.

En septiembre de 1937 es destinado al Regimiento "Chacabuco", en Concepción. Luego, en 1939, con el rado de Subteniente, es trasladado al Regimiento "Maipo", de guarnición en Valparaíso, retornando en 1940 a la Escuela de Infantería. Al año siguiente y junto con su ascenso a Teniente, es destinado a la Escuela Militar.

En enero de 1943 contrae matrimonio con doña Lucía Hiriart Rodríguez, con quien tuvo cinco hijos, tres mujeres y dos varones.

A fines del año 1945 es destinado al Regimiento "Carampangue", en lquique. En 1948 ingresa a la Academia de Guerra, donde debe postergar sus estudios, porque siendo el oficial más joven, se le dispone cumplir una comisión de servicio a la zona del carbón en Lota. Al año siguiente retorna sus estudios en la Academia.

Después de obtener el Título de Oficial de Estado Mayor, en 1951, se traslada a la Escuela Militar, donde es designado Comandante de los sextos años Profesor del Curso Militar. Al mismo tiempo, realiza clases como profesor auxiliar en la Academia de Guerra en las asignaturas de Geografía Militar y Geopolítica. En forma paralela, desarrolla actividades de Director de la revista institucional "Cien Aguilas", órgano de difusión del plantel matriz de Oficiales.

A comienzos de 1953, con el grado de Mayor, es destinado por dos años al Regimiento "Rancagua" en Arica. Luego, es designado profesor en la Academia de Guerra, por lo que regresa a Santiago para retomar su labor docente. Más tarde profundiza sus estudios y obtiene el bachillerato. Con este titulo ingresa a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile.

A comienzos del año 1956 es seleccionado junto a un grupo de Oficiales para conformar una Misión Militar que colabora en la organización de la Academia de Guerra de Ecuador en Quito, lo que le obliga a suspender sus estudios de Derecho. Permanece en dicha Misión tres años y medio, lapso en el que junto con dedicarse a la docencia contina sus estudios de la Geopolítica, Geografía Militar y Servicio de Inteligencia.

A fines de 1959, regresa a Chile y es destinado al Cuartel General de la I División de Ejército, en Antofagasta. Al año siguiente es designado Comandante del Regimiento "Esmeralda", glorioso 7' de Línea. Su gestión de mando es recompensada con su próximo nombramiento, en 1963, como Subdirector de la Academia de Guerra.

En 1968 es nombrado Jefe del Estado Mayor de la II División de Ejército, en Santiago y a fines de año es ascendido a General de Brigada, oportunidad en que se le designa, como Comandante en Jefe de la VI División, de guarnición en lquique. En sus nuevas funciones recibe el nombramiento como Intendente Subrogante de la Provincia de Tarapacá, lo que se repetiría más tarde, debiendo hacer frente a asuntos propios de Gobierno.

En enero de 1971, es ascendido a General de División y nombrado Comandante General de la Guarnición de Ejército de Santiago. Posteriormente, a principios de 1972, es nombrado Jefe del Estado Mayor General del Ejército.

Dentro de una convulsionada situación política interna, el 23 de agosto de 1973 es nombrado Comandante en Jefe del Ejército.

Situaciones insostenibles obligaron a que las FF.AA. y Carabineros de Chile, respondiendo al clamor ciudadano, se pronunciaran el 11 de septiembre de 1973 asumiendo el control del gobierno y el compromiso de restaurar la institucionalidad nacional quebrantada.

Se inicia así un período de reconstrucción nacional inspirado en la Declaración de Principios, dada a conocer en marzo de 1974, la que posteriormente fuera plasmada en la redacción del documento "Objetivo Nacional del Gobierno de Chile".

Variadas políticas específicas se generaron a partir de entonces, siendo fundamentales en el desarrollo que experimentaría después el país y que se conservan como bases de su crecimiento. Resalta, entre ellas, la Reforma Administrativa iniciada en 1975, que estructuró la división político-administrativa de Chile en torno a 13 regiones administrativas, lo cual impulsó un crecimiento sin precedentes al descentralizar numerosas resoluciones que antes estaban en manos del poder central.

En el año 1976 una Comisión de Estudios Constitucionales inicia el extenso y profundo análisis para la formulación de una nueva Carta Fundamental, la que fuera plebiscitada en 1980, siendo aprobada por una amplia mayoría ciudadana.

Después de haber superado exitosamente una primera crisis vecina con el Perú, que mantuvo al país al borde de una guerra, su gobierno se ve enfrentado, en el año 1978, a una delicada situación que pudo desatar un conflicto bélico con Argentina.

Ante el Papa Juan Pablo II ambas naciones firman el Tratado de Paz y Amistad en 1984. Como rúbrica a la paz conquistada, el Santo Padre visita Chile en 1987.

A partir de 1986 y tras superar una grave recesión económica internacional, se inicia en el país un período de crecimiento sostenido, producto del fortalecimiento de la institucionalidad y de las adecuadas políticas socio-económicas aplicadas por su Gobierno.

Durante su gobierno fueron muchas las obras realizadas en beneficio de la nación chilena, entre las que se destacan la construcción de la Carretera Longitudinal Austral, que permitió comunicar por tierra a miles de compatriotas y abrir un territorio lleno de riquezas minerales, forestales y turísticas an desconocidas.

En septiembre del año 1986, el Presidente Augusto Pinochet sufre una alevoso atentado terrorista (ver detalles) en el sector de Achupallas, Cajón del Maipo, del que salva con vida y donde fallecen cinco de sus escoltas de seguridad y nueve resultan heridos.

De acuerdo a lo establecido en la Constitución, en octubre de 1988, la ciudadanía opta por la alternativa constitucional de llamar a elecciones presidenciales para el año 1989, las que se realizan en un acto cívico ejemplar, que se traduce en la entrega del gobierno a Don Patricio Aylwin A., en el mes de marzo de 1990.

A partir de esa misma fecha, continúa como Comandante en Jefe del Ejército, orientando su gestión a la elaboración de una apreciación de la situación institucional que diera marco al estudio de una planificación de modernización, basada en su sustento valórico e histórico y acorde a los avances científicos y tecnológicos del mundo actual, concepto que hace público en 1992.

El 18 de julio de 1994 y como una forma más de contribuir al desarrollo nacional da a conocer públicamente su concepto geopolítico para la conquista de las Fronteras Interiores, fruto de largos y acuciosos estudios, colocando al servicio de la nación un completo trabajo profesional que contribuirá a la gestión gubernamental en beneficio del país.

Entre los años 1994 y 1997, se abocó, junto a su Estado Mayor General a la ejecución de la Primera Fase del Plan "ALCAZAR", que incluyó, entre otras cosas, un impulso a la educación de los Cuadros de Oficiales y Suboficiales, el mejoramiento del bienestar y calidad de vida del personal y de sus familias, la renovación del material obsoleto por uno más moderno y la organización y redistribución de Unidades, de acuerdo a las reales necesidades institucionales.

Por un acuerdo unánime del Cuerpo de Generales de la Institución, con fecha 6 de marzo de 1998, se le hace entrega del título honorífico de Comandante en Jefe Benemérito del Ejército de Chile. El 10 de marzo de 1998, conforme a lo establecido en la Constitución, hace entrega del mando del Ejército al Teniente General Ricardo Izurieta Caffarena, designado por el Presidente de la República, Eduardo Frei Ruiz Tagle, en una solemne ceremonia realizada en el Patio de Honor de la Escuela Militar, donde recibió los máximos honores correspondientes a su alta investidura, ante la presencia de las más altas autoridades del país, encabezadas por S.E. el Presidente de la República.

De acuerdo a lo consagrado en la Carta Fundamental y atendiendo su condición de ex - Presidente de la República, el día 11 de marzo de 1998 jura como Senador, en calidad de vitalicio, en el Congreso Nacional en la ciudad de Valparaíso. Ha publicado numerosas obras, entre las cuales cabe citar las siguientes:

lunes, 11 de diciembre de 2006

Pancartas de Duelo

Para acompañar en estos momentos de duelo en que hemos perdido un gran hombre, un Chileno de corazón, de cuerpo, de alma, el cual fue el gestor de nuestra institucionalidad, he preparado algunos símbolos para que puedan acompañar en los funerales del nuestro ex Presidente de la republica Sr. Augusto Pinochet Ugarte, ex comandante en jefe del ejercito, ex senador de la republica, y actual Héroe nacional.

El Estado de Chile, hoy Gobernado por la Presidenta sra. Michelle Bachelet, la cual a actuado bajo una premisa privada y éticamente personal, dando curso a lo que se planifico por las orbes de izquierda, de no rendir honores de presidente de la republica al sr. Agusto Pinochet Ugarte, no pudiendo evitar los honores Militares de su rango de General y Comandante en Jefe del ejercito de Chile.

Aquí algunos elementos que les pueden servir, para acompañar en el dolor del “Duelo Civil” espontáneo, que no podrán evitar por el poder de la ley malversada, ya que las expresiones en un funeral, son personales.


Pudiendo pinchar sobre la foto que elija y llevarla a la opción impresión, en la cual se imprime a color y se le adhiere a un cartón, para poder sostenerla en lo alto, mediante un pequeño madero adosado al soporte de la fotografía.


RESPONSO



No con llantos ni pena te despido, maestro.

Yo no sería digno

de tu pedagogía

si tan sólo una lágrima de amargura o de sal

derramara en tu muerte.

Allá entre las billardas de la infancia me diste

una lección alegre como el rostro de Dios

y rompiste en mi crisma

las albricias de] júbilo.

Entonces me dijiste:

la muerte es un viaje

del nacer, una alegre

travesía hacia el día de la resurrección;

que lloren los que quieren

viajar sin pasaje,

sin pagarle al Señor sus peajes de amor;

esos son saltamontes o «colados» del Cielo.

No sé si estas palabras

fueron tuyas o mías;

brincan ante los ojos absortos de mi alma

como el gozo del fuego

o como el resplandor de los relámpagos

en la celebración de las tormentas.

Es que, caro maestro,

no me sentaste en vano sobre tus dos rodillas

—las del alma y del canto—

en esos patios escolares

donde te tuve a tiro

y solté de mis hondas los versos iniciales

que te hicieron mirarme con lástima y amor

porque nacía ante tus ojos

un destino de llanto.


II

Perdoname si ahora

me apeo del respeto protocolar que siempre

te rendí con el gesto de un aprendiz machucho

y entro familiarmente a tutearte y palmearte,

ya que somos dos muertos:

vos andás remontando tu ascenso hacia la vida;

yo llevo en las valijas del alma el contrabando

de una muerte ordinaria.


III

Y ahora mano a mano, maestro,

hemos quedado.

Parlemos de las cosas que acamalamos juntos

con ese amor indescifrable

del ebanista y la madera;

la Patria, por ejemplo, que nos hurtó avarienta

sus lujos litográficos.

No fue para nosotros esa gorda gloriosa

de las viejas estampas;

de niño me mostraste sus pechos verdaderos

reventones de espigas y carnaza;

su leche, me dijiste, sabe a mieles y acíbar.

La Patria fue en tu sueño

de alfarero una tierra de moldear día a día,

fue «un dolor sin bautismo»

y una alondra en la espera de su primer gorjeo.

La Patria, me dijiste, «ha de ser una hija

y un miedo inevitable».

Y yo te vi abrigarla como a una niña pobre,

desnuda en su pavor,

como si presagiaras

la muerte numerosa que cayó entre los nuestros

y el castigo impiadoso de las persecuciones.


IV

También te vi reír

junto a los asadores

y saltaba tu pipa, como un clown, en tu boca,

mientras templabas la amistad

y su hierro candente

con la sabiduría

de tu abuelo el herrero de las aguas cantábricas.

Y te vi engayolar, febrilmente, a las Musas

en tu exilio porteño

de la avenida Rivadavia, solo con Elbiamor,

cuando ardían las hojas de tu otoño y caían

las últimas escamas de tu vida ordinaria

y empalomabas las palabras

en el edén que te inventaste

para rajar del mundo.


V

Y yo te vi, maestro

de guardapolvo blanco,

acariciar las ancas de la Patria en los mapas,

y te vi cabalgar su hermosura piafante,

firmes tus piernas sobre el lomo arisco,

calzados tus talones con espuelas de bronca

como si la incitaras a saltar,

tensa en su exaltación, hacia días mejores.

Cuarenta ojos infantiles

eran tus aparceros y argonautas

en esos días escolares,

y yo estaba entre ellos

y te rodeaba con mis brazos como a un árbol sonoro

para robar tus frutos

y el rumor de tu sombra.


vi

Recuerdo aquella tarde

cuando el sol dibujaba sus rayuelas brillantes

sobre los patios grises de la escuela de Trelles:

yo te vi levantar los dos brazos al cielo,

y eran como aleluyas,

y eran como dos naves con las velas al viento,

y eran, tal vez, dos aves que soltó el Paraíso.

Y entonces me dijiste:

Has de saber, muchacho,

que tendrá más espinas que flores tu viaje;

que el poeta es tan sólo

un voceador de Dios, y tu oficio es vocear

con un gesto de garza

que juega el equilibrio sobre una sola pata.

Has de saber, Joseph,

esta regla dorada de la Hermana Pobreza.

Ahora despepita

las uvas (¡y están verdes!)

de la risa y el canto;

tenga tu marcha el aire de un caballo pasuco,

bello como la estampa de un pájaro que hablara

y lánzate hacia el mundo: ¡toda la luz es tuya!

Yo escuché esas palabras como una epifanía;

aún las guardo, entre migas de pan, en mis bolsillos


VII

Desde mis muchos años

puedo dar vuelta al tiempo, su clepsidra de arena,

y verte como acaso me viste y contemplarte

como un hijo que advierte que su padre es un niño

en los pañales de su corazón,

y quiere preservarlo

de penas y dolores

y limpiarle de piedras el camino y pedirle

que se cuide de todo

y especialmente de la vida

y de su herida absurda.

¡Ah, si acaso pudiera

desovillar el tiempo!

Tal vez te aconsejara

retornar al exilio

y montar nuevamente

aquel centauro inaugural

que un día jineteaste

bajo el signo imperioso de nuestra Cruz del Sur.

Tal vez te aconsejara

partir de nuevo, Adán,

a reventar la noche

y alborear esas calles que dan a los suburbios,

para alzar del olvido sus destinos frustrados.

¡Ah, si acaso pudiera

librarte de maldades,

para que sólo fueras

esa guitarra ardiente

que rasgueabas en medio

de un colmenar de sordos y transeúntes distraídos!


VIII

Ha llegado la hora de decirte «hasta luego».

Quiero, amado maestro,

dejar así las cosas como fueron y son

—«sólo es fatal en nuestra patria joven»—

y alzar mi vaso lleno de buen vino carlón

y decirte: Maestro,

¡hasta que llegue el día

de juntarnos allí donde nadie hace sombra!


Doctor José María Castiñeira de Dios

© 1990 by Editorial Fraterna

domingo, 10 de diciembre de 2006

Muerte de un Héroe


El Gobierno chileno ha decidido que el General Augusto Pinochet no reciba honores de Estado en su funeral, el Ejército le rendirá el homenaje que su reglamento dispone para los ex comandantes en jefe. La misa fúnebre está fijada para el mediodía del 12 de Diciembre y, después, el cadáver será incinerado y sus cenizas entregadas a su familia.

"Es una figura que divide a los chilenos", ha dicho el ministro Portavoz del Gobierno, Lagos Weber, al exponer las razones por las que el Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ha decidido no ofrecer a Pinochet honores de Estado ni declarar duelo oficial por su muerte. La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, será la única representante del Gobierno en las ceremonias oficiales. El gobierno ha autorizado, no obstante, que en los recintos del Ejército se ice la bandera de Chile a media asta.

No obstante los chilenos, civiles, quienes no tenemos ninguna relación con familia del extinto General Pinochet, ni menos ocupamos algún cargo político, ni menos hemos usado de la política para vivir, ni menos somos contemporáneos al ex presidente Pinochet.

Lamentamos la aptitud del gobierno, conducida por la Presidenta sra. Michelle Bachelet, eso si, el mismo gobierno no ha marcado el odio, el rencor, el desatino y el desorden y eso no lo olvidaremos. Respetemos equivocada la aptitud, solo que se ve que esta muy de la mano con el “lumpen desatinado” que solo aprovecha cualquier instancia para destruir y violentar.

Sabemos que el gobierno del general Pinochet se inicio violentamente, pero eso fue un resultado de desatino político, de ese momento histórico, en el cual se paso sobre el derecho, y la propiedad privada, ese mismo odio, rencor, desatino y desorden, que se vio en su decisión de la Presidenta sra. Michelle Bachelet, en su negación de honores a el ex presidente pinochet.

Sabemos que cada una de las medidas gubernamentales que tomo el general Pinochet como conductor de la las nuevo Estado de chile, de su filosofía económica, etc. y sus innumerables dediciones, fueron atinadas, hoy cosechamos un Estado serio responsable y de respeto ante la comunidad internacional, pero no por una gestión de los gobiernos posteriores a el General Pinochet.

Es cierto que existieron situaciones de violencia es así como la violencia de asaltos armados, asesinatos, de diversos movimientos políticos fueron reprimidos violentamente, por las fuerzas gubernamentales, pero la gran masa de la población, quienes no tuvimos participación alguna, nunca tuvimos algún acto que reprocharle del gobierno militar.

Lamentamos que los juicios no llegaran a su final, sabemos que el general Augusto Pinochet hubiese salido impune, a causa de la verdad, no de los cambullones es decir que las odiosidades, creadas y sostenida, por quienes actuaron como violentos guerrilleros, urbanos, de izquierda los cuales hoy se visten de túnicas de amor y paz pero sus manos siguen manchadas con sangre de inocentes.

En América y en el mundo ha habido muchas dictaduras, muchas tomas de poder muchas usurpaciones de poder, pero una dictadura que parte mediante una erradicación del desorden y del atropello, por parte del gobierno y ordena y desarrolla un cronograma de gobierno y entrega el poder a los políticos, mediante una situación de igualdad, no se si se le llama dictadura, creo que esa lección, es la que desean borrar los corruptos políticos, a nivel mundial, les duele y les demuestra lo torcidos que son.

Un buen ejemplo es la ética de los gobernantes actuales de Chile, sus principios no responden a la de un estadista, sino a una de una persona con rencor y egos, la verdad que es un mal ejemplo, para nuestras generaciones, esto lo basamos en que hace un tiempo falleció la dirigente de el Partido Comunista Chileno, Sra. Gladis Marín, a la cual se le rindió homenajes sin ser un aporte real a la sociedad Chilena

Nunca existirá perdón, nunca existirá olvido, y menos existirá Justicia, si no entendemos que todos somos responsables de estos hechos, es más, no debemos aceptar que políticos sigan en estos hechos, fecundando odios y rencores, llamo a la reflexión, y entendamos que hoy muchos quieren que Chile sea débil a su interior, para poder pasara sobre el.

Hay políticamente grupos políticos infiltrados que desean que se pocos que menos se borre la memoria y el legado histórico de Pinochet, el cual solo ha llevado a nuestra patria a una situación de existo no importando el gobierno que este a la cabeza del estado siempre y cuando siga las bisectrices, y no ha habido ningún gobierno de la concentración que indique que el gobierno del presidente Pinochet se equivocara, al contrario han sido continuistas en sus políticas.

La historia es simple y clara, no se ha convergido en una real acción de Perdón u Olvido, ni mucho menos de Justicia, solo existen templanzas de lo que se quiere hacer ver como justo, o que es lo correcto, pero no saquemos de contextos los hechos históricos, Existieron excesos en el gobierno militar, pero ¿porque?, simplemente esto respondieron también a hechos de sangre movidos por ideologías políticas.

Ha fallecido el General Pinochet, nadie es eterno, en si cualquier humano debe cumplir su ciclo así es la ley de la vida, pero lo que no se puede dejar pasar que el General Pinochet, ha traspasado hacia la eternidad, sabemos tanto la gente que lo apoyo, como la que nunca lo aceptó y fecundo odios en su contra que no existe forma de eliminar su memoria.

Quienes nos sentimos agradecido, estamos aquí, y en nuestros corazones damos el pésame a sus familiares, y a sus cercanos camaradas de armas, los cuales han sabido con estoica han soportado las injurias e insultos de parte de los orbes izquierdistas y aprovechadores que no soportan la verdad.

Cada uno de nosotros seguirá su ejemplo, y lo tendremos presente.